que los chismes de las viejas poblanas
los soles y las lunas nacen
mueren.
Que sea eterna nuestra noche
de tanto que quieres amarme
haya perdido la cuenta para no ignorarla
para que ningún envidioso pueda dañarnos
cuando se entere del total de nuestros besos
no vaya a ser que algún capullo en flor se nos escape
pregonando la cuenta exacta de las veces que hicimos
los rumores de viejas reprimidas,
las lunas se ocultan
nuestra apocada luz se apaga
la noche sea para siempre
el sueño sea eterno.

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