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Vuelan las palomas


Vuelan las palomas en la plaza
buscando un "polvo en el viento",
o un gorrión en celo buscando libertad, 
en un poema aún no leído,
porque el tedio agarró valor
y la libertad perdió su conciencia.

Humanidad perdida en una era de silicio.

Lolo Morales

CÁNTICO CARTUJANO





CÁNTICO CARTUJANO

I

La eternidad no tiene prisa,
solo prosa.
Se jodieron los banqueros,
tan poco les debo a los miserables,
que sus gusanos creen que soy
su esclavo.
Mañana amaneceré muerto amor mío.
¡Si les debo, págales!
de centavo en centavo,
así se gozan ellos.
Cántame una misa Gregoriana,
a la Loliana, o a la Cartujana,
pero que sea en mi santuario,
con cantos que rompan silencios,
silencios de ángeles tristes,
a los demonios les gustan las bo-rancheras.

II

Los diablos vivos me harán custodia
en misa disputarán mi mortaja
a suerte echarán mis poemas,
cara o cruz,
que la primadona lea lo que quiera,
¡A mi déjenme descansar en paz!
Llegaré al Hades uno de éstos días,
cantando con larga túnica, salterio y arpa,
mis versos.
Mientras respire,
seguiré cantando cantares,
de mis ángeles y mis demonios.
Mi primo se hartó de vivir,
se pegó un balazo en la boca,
descanse en paz.

III

¡Religiosos! ¡Divídanse!
¡Políticos! ¡Conspiren crímenes!
¡Banqueros! ¡Fabriquen suicidios!
¡Apocalipsis, acaba tu misión!
¡Nada podrán robarse cuando se pudran!

¡Yo no peleo con nadie!
Yo solo quiero ganarme tu corazón,
-Amor mío-!
Perdámonos juntos en paraíso.
Misericordia quiero,
sacrificio ya tuve suficiente.

Managua, 2 de Noviembre 2015

Danzarina roja




En el puerto encontré mi diosa,
danzarina roja,

flor que se abre esperando ser adorada,
pisando arena tibia en la playa arrabalera,
la muerte gime y ronda al marinero devoto,
que en un último tango busca enredar sus sueños rotos
entre las piernas largas de la danzarina roja,
la porteña diosa.

En el arrabal donde lágrimas rojas llora la navaja
inflamada de acero y celo
flota y danza como palmera disecada
un pedazo de ilusión amanezquera,
un fragmento de eternidad entre las sábanas,
en el sucio cuarto de un hotel arrabalero.

¡Ay amor mío!, no me dejes diosa mía,
que por adorarte a ti he matado,
no me importa irme al infierno,
la mazmorra infeliz ya no me quiere,

tanguear contigo un minuto,
hay más eternidad que cien años de paz
en la trinchera destrozada
de un feliz matrimonio burgués.

Faroles de ensueño tus ojos son,
que brillan diosa mía en mi querido arrabal,
cobíjame con tus pechos que de frío muero,
pon ardor a mis venas pa poder contigo tanguear,

Ven compañera de amoríos
en el oscuro callejón,
¡Ay, diosa mía!, flor de mi armonía
déjame bailar contigo este tango
hasta saciarme de tu amor
que jadeante deje su aliento liberar.

¡Ay, che diosa arrabalera!,
siempre te he adorado
como el porteño al tango adora
y tu aliento feliz añora,
déjame vivir este momento entre tus muslos,
porque enredado en tu amor 

quiero yo morir.

Managua, 27 de Febrero de 2014

Diosa de amor






¡Oh diosa de amor!
¿Tengo que ponerte nombre?
¿Acaso un griego tiene que decirme que te llame Afrodita?
¿O,
que un poeta latino tenga que decirme que te llame Venus?
 
¡Bah! Te nombraré como yo quiera
porque tengo corazón.

Más el pensamiento infame que el podrido cuerpo soporta,
ese no puede amarte porque quiere eternidad,
yo quiero solo morir un día
pues ese es mi destino y mi ironía,
ese día quiero exhalar entre tus piernas deseosas
o entre tus brazos que quieren enrollarme

pensándola bien,
es mejor morir entre tus piernas...¡amor!,
¡agárrame fuerte!
vámonos juntos esta vez.

Managua, 27 de Febrero de 2014

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